ACTO II: EL EQUIPO

En el polo nadie juega solo. Cuatro jugadores que, al entrar a la cancha, aprenden a pensar como uno. De ahí nace nuestra equipación junto a Dos Lunas: una forma de unir los códigos del polo con la identidad de IQ.

ACTO IV: LA FAMILIA & TRADICIÓN

Muchas veces todo empieza en familia. Una tarde en el campo, alguien que te lleva de la mano y una pasión que, sin darte cuenta, acaba siendo también tuya.

Pasan los años, cambian quienes juegan, y aquello que un día aprendiste mirando termina pasando de una generación a otra.